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KILLING PABLO MARK BOWDEN PDF

Friday, June 14, 2019


Killing Pablo. Mark Bowden Killing Pablo A tour de force of investigative journalism-this is the story of the violent rise and fall o. Killing Pablo. The Hunt for the World's Greatest Outlaw. By Mark Bowden. Morris D. Busby, the U.S. ambassador to Colombia, was awakened. Cambridge Ket For Schools 1 Official Examination Papers From University Of Cambridge Esol. Examinati Cambridge Math As Level Imathesis.


Killing Pablo Mark Bowden Pdf

Author:HOLLEY MARRION
Language:English, Spanish, Indonesian
Country:East Timor
Genre:Religion
Pages:297
Published (Last):21.08.2016
ISBN:479-5-25868-376-8
ePub File Size:24.84 MB
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Distribution:Free* [*Regsitration Required]
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Killing Pablo is the story of the fifteen-month manhunt for Colombian cocaine cartel kingpin Pablo Escobar, whose escape from his lavish, mansionlike jail drove. Killing Pablo The Hunt for the World's Greatest Outlaw By Mark Bowden. Pages · Downloads·New! resourceone.info Food Mark Hyman. This books (Killing Pablo: The Hunt for the World s Greatest Outlaw [PDF]) Made by Mark Bowden About Books Killing Pablo, Mark Bowden s.

He traces the prevalence of violence in Colombian history as background, then launches into the tale of the dramatic rise and fall of "Don Pablo," as he was known. Packed with detail, the book shows how Escobar, a pudgy, uneducated man who smoked marijuana daily, ruthlessly built the infamous Medellin cartel, a drug machine that eventually controlled much of Colombian life.

As Bowden shows, the impotence of the Colombian government left a void readily filled by Escobar's mafia. While not ignoring the larger picture e. There's a smoking gun here: Bowden charges that U.

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There's no doubt, according to Bowden, that the U. May 8 Forecast: Bowden will go on a monster tour about two dozen cities to promote this BOMC selection, which also has its own Web site www.

Expect healthy sales. A los conquistadores espaoles les llev casi doscientos aos subyugar a un solo pueblo, los tairona, que vivan en una zona apartada y de vegetacin exuberante al pie de la Sierra Nevada de Santa Mara. Los invasores espaoles lograron vencerlos definitivamente de la nica manera posible: matndolos a todos.

Pero ni siquiera el gran libertador pudo mantenerlas unidas. A partir de la muerte de Bolvar en , Colombia fue un pas profundamente democrtico, pero su Gobierno, dbil por tradicin y por diseo, nunca logr tomarle la mano a la evolucin poltica pacfica. En extensas regiones del sur y del oeste, y hasta en las aldeas montaosas de las afueras de las ciudades principales, viven comunidades que slo apenas conocen el concepto de nacin, gobierno o ley.

La nica influencia civilizada que jams alcanz todo el pas fue la Iglesia catlica, y se llev a cabo solamente porque los astutos jesuitas cruzaron sus misterios romanos con los antiguos ritos y creencias. Su objetivo no era hacer florecer una nueva religin de aquel cristianismo de races paganas hasta conseguir crear una nueva versin de la nica y verdadera fe de tintes locales. No obstante, en la obstinada Colombia fue el catolicismo el que debi transmutarse, hasta convertirse en una religin distinta, una fe habitada de fundamentos ancestrales, fatalidad, supersticin, magia, misterio y, cmo no, tambin violencia.

La violencia acecha a los colombianos como una plaga bblica. Las dos facciones polticas de mayor influencia, los liberales y los conservadores, libraron ocho guerras civiles nicamente en el siglo XIX a causa de los papeles de la Iglesia y el Estado. Ambos partidos eran abrumadoramente catlicos, pero los liberales exigan que la Iglesia se mantuviera alejada de la vida pblica.

El mayor de estos conflictos, que comenz en y fue conocido como la guerra de los Mil Das, acab con ms de cien mil vidas y arruin totalmente todo gobierno nacional y economa que hasta entonces se hubiera establecido. Atenazado entre aquellas dos fuerzas violentas, el campesinado colombiano aprendi a temer y a desconfiar de ambas, y prefirieron convertir en hroes a los forajidos que erraban por aquellos pramos selvticos, como violentos emprendedores, que retaban a quienquiera que se les enfrentara.

Durante la guerra de los Mil Das, el ms famoso de ellos fue Jos del Carmen Tejeiro, quien astutamente se aprovechaba de las conocidas discordias entre los poderes beligerantes. Tejeiro no slo robaba a los acaudalados terratenientes; tambin sola castigarlos y humillarlos al forzarlos a firmar declaraciones del estilo de Fui azotado cincuenta veces por Jos del Carmen Tejeiro, como represalia por haber osado perseguirlo.

La fama de Tejeiro lo convirti en un dolo admirado allende las fronteras de Colombia. El dictador venezolano Juan Vicente Gmez, aadiendo lea al fuego de la discordia entre las dos naciones vecinas, obsequi a Tejeiro con una carabina de incrustaciones en oro.

Medio siglo despus, La Violencia haba dado origen a un colorido surtido de fueras de la ley, hombres que actuaban bajo alias tales como Tarzn, Desquite, Tirofijo, Sangrenegra o Chispas. Estos criminales barran la regin robando, saqueando, violando y asesinando a diestra y siniestra, pero como no se aliaban con ninguna de las dos facciones polticas, el pueblo llano vea sus fechoras como si se tratasen de golpes asestados al poder.

La Violencia escamp slo cuando el general Gustavo Rojas Pinilla tom el poder en y se estableci como dictador militar. Rojas Pinilla detent el poder durante cinco aos antes de ser desplazado por oficiales de orientacin ms democrtica. Entonces se formul un plan que estableca que conservadores y liberales compartieran el Gobierno ocupando la presidencia alternativamente durante cuatro aos.

Aqul era un procedimiento garantizado para que nunca se variara el statu quo imperante y para que no tuviese lugar una reforma de progreso social verdadero promovido desde el Gobierno, ya que todo paso dado en una direccin por un gobierno sera deshecho indefectiblemente por el siguiente.

Entretanto, los renombrados bandidos continuaban perpetrando sus incursiones y robos en las montaas, y ocasionalmente se proponan aunque nunca con demasiado ahnco agruparse con algn otro bandolero.

Al fin y al cabo, no eran ni idealistas ni revolucionarios, sino delincuentes comunes. De cualquier modo, toda una generacin de colombianos crecieron oyendo sus dudosas hazaas. A pesar de s mismos, los bandidos personificaban la heroicidad para muchos de los pobres que vivan aterrorizados y oprimidos. La nacin entera observ, con una mezcla de alivio y de congoja, cmo el Ejrcito les fue dando caza uno por uno. Llegada la dcada de los sesenta, Colombia se haba amoldado a una paralizacin forzada.

Por un lado, las guerrillas marxistas instaladas en las montaas y en la selva herederas modernas del legado de los bandidos acosaban al Gobierno central; por el otro, el pas sufra el desgobierno de una reducida lite de familias bogotanas, ricas y cada vez ms poderosas, pero tan incapaces de llevar a buen puerto cualquier cambio significativo como carentes de todo inters por hacerlo.

Y como consecuencia de esas circunstancias la violencia, ya de por s arraigada en la cultura, se increment, se agudiz y se volvi monstruosa. El terror se convirti en una forma de arte, un estilo de guerra psicolgica con un trasfondo esttico casi religioso. En Colombia herir o incluso matar a un enemigo no bastaba: haba que observar el ritual.

Las violaciones deban ser realizadas en pblico, en presencia de padres, madres, esposos, hermanas, hermanos e hijos. Y antes de matar a un hombre, se le deba forzar a suplicar, chillar y atragantarse de pavor Para llevar an ms all el asco y el terror, a las vctimas se las mutilaba despiadadamente y luego se las abandonaba a la vista de todos, como si se tratara de una macabra exposicin.

A los hombres se les amputaban los genitales y se los embutan en sus propias bocas; a las mujeres se les cortaban los pechos, y sus teros estirados acababan sirvindoles de sombreros; y los nios eran asesinados no por accidente, sino lentamente, con gusto. Las cabezas separadas de sus cuerpos eran clavadas en picas orlando los costados de las carreteras. La firma de una banda en particular consista en abrirle de un tajo el cuello a su vctima y posteriormente sacarle por ese rasgn la lengua, confeccionndole al difunto una grotesca corbata.

Aquellos horrores rara vez tocaban de cerca a los educados urbanitas de las clases dominantes colombianas, pero las reverberaciones de ese mismo miedo se extendan y alcanzaban indefectiblemente a todos. Y lo que es ms, ningn nio crecido en Colombia a mitad del siglo XX era inmune a aquel horror.

La sangre flua como lo hacan las aguas rojizas y embarradas que descendan de las montaas. La jocosa explicacin de los colombianos era que Dios haba hecho a su pas tan bello y le haba provisto de una naturaleza tan lujuriante que, para compensar a los dems pueblos del mundo tan injustamente relegados, El haba poblado aquel paraso con la raza de hombres ms crueles de toda la creacin.

Fue en el segundo ao de La Violencia cuando naci el mayor criminal de la historia, Pablo Emilio Escobar Gaviria, el 1 de diciembre de Pablo creci entre las colinas de su nativa Medelln, donde an resida aquel terror y aquella crueldad. All se nutri de las historias de Desquite, Sangrenegra y Tirofijo, todos ellos leyendas vivas por entonces. Y cuando el pequeo Pablo haba crecido lo suficiente como para comprender lo que oa, muchos de ellos todava seguan vivos piro ya escapaban de las autoridades para salvar el pellejo.

Lo que Pablo no saba era que llegara a ser mucho ms grande que todos ellos. Cualquiera puede ser un criminal, pero llegar a ser un forajido requiere admiradores. El forajido representa algo que va ms all de su propio destino.

Sin importar cun innobles sean los verdaderos mviles de criminales al estilo de los bandidos de la sierra colombiana o de los que Hollywood inmortaliz: Al Capone, Bonnie y Clide, Jesse James , un gran nmero de gente comn y corriente los anim y sigui de cerca sus sangrientas andanzas con oscuro deleite.

Sus actos delictivos, por ms egostas o absurdos que fueran, transmitan un mensaje social. Los actos de violencia y los crmenes que cometan eran ataques a un poder lejano y opresivo. El sigilo y la astucia que aquellos hombres demostraban al eludir al Ejrcito y a la polica eran fuente de festejos, ya que sas haban sido desde tiempos inmemoriales las nicas tcticas al alcance de los desposedos.

Pablo Escobar aadira su propia vida a tales mitos. Puesto que los criminales mencionados no pasaran de ser hroes estrictamente locales, sin ms metas que su propia mitificacin, el poder de Escobar llegara a ser internacional a la vez que autntico. Tanto, que en su momento de esplendor se lo consideraba una seria amenaza al Estado colombiano. En , la revista Forbes lo incluira entre los siete hombres ms ricos del mundo y el alcance casi ilimitado de su venganza le convertira en el terrorista ms temido del mundo.

Su xito se debi fundamentalmente a la particular cultura e historia de su tierra, a la tierra propiamente dicha y al clima, ingredientes indispensables para las cosechas de coca y de marihuana.

Pero el otro ingrediente de la leyenda era el propio Pablo, porque a diferencia de los forajidos que le precedieron, l comprenda el poder de ser considerado una leyenda. El cre la suya y la nutri. Era un matn y un violento, pero tena conciencia social. Era un capo despiadado y brutal, pero tambin un poltico dotado de un estilo personal y cautivador que, al menos para algunos, trascenda la bestialidad de sus actos.

Era sagaz y arrogante y lo suficientemente rico como para sacar provecho de esa popularidad. En palabras del presidente colombiano Csar Gaviria, Escobar posea una especie de genio innato para las relaciones pblicas. A su muerte, miles lo lloraron.

La multitud caus disturbios cuando su fretro entr en Medelln. La gente apart a los portadores y abrieron a la fuerza el atad slo para poder tocar aquel rostro fro y duro Hasta el da de hoy, la gente de Medelln atiende con cario su tumba, que contina siendo uno de los puntos de atraccin tursticos de la ciudad.

No hay duda de que Pablo Escobar significaba algo ms para aquella gente. Qu era exactamente lo que significaba es algo difcil de comprender sin conocer Colombia y los tiempos que le tocaron vivir.

Pablo, como muchos otros, fue una criatura de su tiempo y de su lugar. Era un hombre complejo, contradictorio y, en definitiva, muy peligroso.

Y lo era en gran medida por su genial habilidad para manipular la opinin pblica. Pero aquella misma necesidad de gustar a sus compatriotas era tambin su debilidad y lo que al final acabara con l. Un hombre menos ambicioso hoy quiz seguira vivo, rodeado de lujo, poderoso y llevando una buena vida en Medelln.

Pero a Pablo no le bastaba con ser rico y poderoso: l quera ser admirado. Quera ser respetado, y querido. Cuando an era un nio pequeo, su madre, Hermilda, una influencia decisiva en su vida, hizo una promesa ante la estatua de su pueblo natal, Frontino, ubicado en el noroeste rural del departamento colombiano de Antioquia.

La estatua: un icono, la imagen del Nio Jess de Atocha. Hermilda Gaviria era una maestra de escuela, ambiciosa y educada para la poca, una mujer inusualmente capaz. Haba contrado matrimonio con Abel de Jess Escobar, un ganadero independiente. Pablo era su segundo hijo; Hermilda ya le haba dado a Abel una hija. Con el tiempo tendran cuatro hijos ms, pero la maldicin de Hermilda era la impotencia ante el destino, ya que saba que su ambicin y el futuro de su familia siempre se le escaparan de las manos.

Sin embargo, esta actitud no se asemejaba a algo abstracto o espiritual, no era la nocin con que los hombres y mujeres religiosos aceptan la autoridad terminante de Dios, porque aqulla era la Colombia de los aos cincuenta, la que viva sumergida en el terror de La Violencia.

A diferencia de las ciudades, que gozaban de una relativa seguridad, en pueblos como Frontino o Rionegro, donde Hermilda y Abel vivan por aquel entonces, morir violenta y horriblemente era cosa muy frecuente. Los Escobar no eran revolucionarios, eran miembros incondicionales de la clase media. Tenan incluso inclinaciones pollinas, eran aliados de los terratenientes locales, lo cual los converta en objetivos de los ejrcitos liberales y de los insurrectos que pululaban las montaas. Con el apremio de una madre joven a la deriva en un mar de miedo, Hermilda busc consuelo y proteccin para los suyos en la figura del Nio Jess de Atocha, y repeta que si Dios le perdonaba la vida a sus hijos, ella le construira una capilla.

Pero fue su hijo Pablo quien finalmente la construy. Pablo no creci en la pobreza, como llegaran a afirmar aos ms larde sus periodistas a sueldo. Rionegro no se haba convertido an en suburbio de Medelln.

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Consista en un conjunto de haciendas ganaderas relativamente prsperas, situadas en la periferia. Cuando Pablo lleg al mundo, su padre era el propietario de una casa, doce hectreas de tierra y seis vacas; adems se ocupaba de unas tierras colindantes que Abel le haba vendido a un conocido poltico conservador local.

La casa no tenia electricidad, pero s agua corriente, lo que en la Colombia rural equivala al estatus de clase media alta. Aquellas condiciones mejoraron mando los Escobar se trasladaron a Envigado, un pueblo de las afueras de Medelln, metrpolis pujante que creca rpidamente cubriendo las verdes laderas de las montaas que la circundaban.

Hermilda no slo era la maestra, sino la fundadora de la escuela de enseanza primaria de Envigado. Habindose establecido all, Abel abandon su actividad ganadera y comenz a trabajar como vigilante.

Killing Pablo: The Hunt for the World's Greatest Outlaw

Por otra parte, Hermilda tambin era una persona importante en la comunidad, alguien conocido tanto por hijos como por padres. As pues, ya en su juventud ni Pablo ni sus hermanos eran considerados nios comunes y corrientes. A Pablo le iba bien en la escuela, tal y como sin duda esperaba su madre, y le encantaba jugar al ftbol. Pablo llevaba ropa buena y, segn atestiguaba su cuerpo fuerte y regordete, estaba bien alimentado.

II Escobar adulto se convirti en un entusiasta de la comida rpida, el cine y las msicas populares de Estados Unidos, Mxico y Brasil. Cuando Pablo alcanz la adolescencia, Colombia sufra todava el azote de La Violencia, pero la furia y el terror de las primeras y ms duras pocas ya haban pasado. Abel y Hermilda Escobar emergieron de aquella aprensin y construyeron para s y para sus siete hijos una vida cmoda y desahogada.

As, del mismo modo que la prosperidad de los aos cincuenta en Estados Unidos dio origen a una generacin rebelde, Pablo y sus contemporneos tenan su propia manera de contestar a la autoridad del sistema. Por entonces, un movimiento de visos hippies y nihilistas de alcance nacional, llamado nadasmo, se origin justamente all, en Envigado.

En aquel mismo lugar, el fundador del movimiento, el intelectual Fernando Gonzlez, haba escrito su manifiesto El derecho a desobedecer. Proscritos por la Iglesia y apenas tolerados por las autoridades, los nadastas satirizaban a sus mayores por medio de canciones; se vestan y comportaban escandalosamente, adems de desdear el orden establecido a la manera de los aos sesenta, o sea, fumando marihuana.

La marihuana colombiana era, por supuesto, abundante y potentsima, virtudes que los millones de fumadores del mundo entero descubrieron de inmediato.

La hierba de Colombia era al mundo de la marihuana lo que el patrn oro haba sido al capitalismo. Pablo se convirti en un fumador abusivo desde su ms temprana juventud y continu sindolo durante toda la vida.

Se despertaba a la una o a las dos de la tarde y encenda un porro apenas se levantaba; as permaneca bajo sus efectos durante el resto del da y de la noche.

Killing Pablo

Era un hombre regordete y bajo no pasaba del metro sesenta y cinco, de cara redonda y cabello grueso, rizado y negro, que sola dejarse largo, peinndolo de izquierda a derecha en una grea que le cubra la frente y le tapaba las orejas. Ms tarde se dejara crecer un bigote ralo. Escobar miraba el mundo a travs de un par de ojos castaos de prpados cados y adoptaba el aspecto desconcertado de todo fumador de marihuana crnico.

Evidentemente la rebelda se apoder de l poco tiempo despus de que alcanzara la pubertad. Pablo dej el Instituto Lucrecio Jaramillo varios meses antes de su dcimo sptimo cumpleaos, a tres aos de su graduacin. Su giro hacia la criminalidad parece haber sido motivado tanto por hasto como por ambicin. Acompaado de su primo y compaero infatigable, Gustavo Gavina, le dio por frecuentar por las noches un bar en el peligroso barrio del distrito Jess de Nazareno.

Le explic a su madre que no encajaba en la escuela o en un empleo normal y corriente: Quiero ser importante le dijo. Sin embargo nunca abandon del todo la idea de proseguir sus estudios, quiz consecuencia de la persistencia de Hermilda o acaso por sus propios planes, que siempre iban ms all. Dos aos ms tarde, durante un breve periodo, l y Gustavo regresaron al instituto, pero los dos primos, ya mayores que sus compaeros de clase y acostumbrados a la libertad y a las turbulentas calles de Medelln, eran considerados los bravucones de la clase.

Ninguno de los dos acab el curso escolar, aunque por lo visto Pablo intent varias veces, pero sin xito, completar los exmenes obligatorios para graduarse. Hasta que, finalmente, lo compr sin ms. Aos ms tarde, llenara las estanteras de sus casas de volmenes de obras clsicas y a veces incluso mencionara su inters por obtener una educacin universitaria. Una vez incluso, a punto de ser encarcelado, coment que tena la intencin de estudiar derecho.

Pero de lo que no haba duda era de que su falta de formacin acadmica continu alimentando su propia inseguridad y desilusionando a su madre. Pese a todo, nadie que le conociera pona en duda su inteligencia innata. Se volvi un gnster. Ya exista una larga tradicin de negocios turbios en Medelln. El oriundo de Medelln el paisa estereotpico era un pcaro nato, un personaje dueo de habilidades naturales para sacar ganancias de cualquier empresa. La regin era famosa por sus criminales, jefes de sindicatos del crimen organizado y profesionales de la tradicin paisa del contrabando, una tradicin que databa de siglos atrs; un oficio perfeccionado a travs del comercio ilegal de oro y esmeraldas, aunque entonces se especializara en el trfico de marihuana, y ms tarde en el de cocana.

Cuando Pablo abandon sus estudios en , el trfico de drogas ya era un negocio establecido y muy rentable; una actividad muy alejada de las aspiraciones de unos matoncillos de diecisiete aos. Pablo dio comienzo a su carrera delictiva en las calles de Medelln timando a transentes.

Pero l era ambicioso. Cuando le dijo a su madre que quera ser importante, tena en mente muy probablemente dos tipos de xito distintos. De la misma manera que los contrabandistas dominaban la vida ilcita en las calles de Medelln, las actividades mercantiles lcitas eran dominio poltico y social de un reducido nmero de ricos industriales textiles, mineros y poderosos terratenientes.

Eran los seores, individuos cultos y refinados cuyo dinero sustentaba iglesias, organizaciones de caridad y los exclusivos country clubs[1]. Catlicos, tradicionales y elitistas, eran ellos quienes ocupaban los puestos polticos de poder y que en definitiva representaban a Medelln en Bogot, en el Gobierno nacional.

Las ambiciones de Pablo abarcaban ambos mundos, el lcito y el otro, y es sa la contradiccin principal de su trayectoria. Segn la leyenda, Pablo Escobar y su pandilla comenzaron sus actividades criminales en los cementerios, robando lpidas que volvan a pulir con un chorro de arena, para luego venderlas como nuevas. Es cierto que Pablo tena un to que se dedicaba a vender lpidas y que Pablo trabaj para l cuando era un adolescente, as que en los aos venideros sola causarle gracia escuchar la ancdota de las lpidas.

Sin embargo siempre negaba que fuera cierta; pero cuntas otras cosas neg? Hermilda desestim la historia de las lpidas robadas. Y, pensndolo bien, es una historia bastante improbable. Por un lado, re-ciclar lpidas resulta una actividad demasiado honesta, y hay pocos indicios que sugieran que Pablo tuviera inclinaciones de ese tipo. Adems, Pablo era un tipo supersticioso, adepto a esa peculiar y pagana rama del catolicismo comn en la Antioquia rural, la que rinde tributos a dolos tales como el Nio Jess de Atocha, a quien rezaba Hermilda y que est en ntima comunin con los espritus.

El robo de lpidas no parece una vocacin probable para alguien que tema al mundo de los espritus. Lo que s suena ms creble son las versiones que luego s admitira, los relatos de timos callejeros de poca monta, la venta de cigarrillos de contrabando o de billetes de lotera falsos y las estafas en las que, con una mezcla de engao y encanto personal, desplumaba a los que acababan de salir del banco local.

Pablo no iba a ser el primer fullero que en las calles descubrira que quitarle el dinero a otros es ms fcil y ms emocionante que ganarlo. Era un joven excepcionalmente temerario, quiz por su hbito de fumar marihuana. En algn momento de su juventud descubri su capacidad para permanecer en calma, pausado y hasta alegre cuando los dems se asustaban o los nervios los traicionaban.

Pablo utilizaba esa habilidad para impresionar a sus amigos o para asustarlos; ya de mayor presumira de sus atracos a bancos a punta de rifle automtico, charloteando animadamente con los empleados mientras stos vaciaban sus cajas registradoras. Pablo Escobar grew up in this climate, which clearly affected his personality and ambitions. Escobar was young when he began his criminal career. Escobar began with car theft and quickly moved into the drug arena.

As the years went on, Escobar's exploits encouraged swift and deadly violence which escalated as years went by. No one was safe from Escobar's wrath if the person stood in the way of the man's plans. While Escobar built his massive empire he also exercised a social conscience.

On one hand, Escobar was a ruthless murderer.De ah la poca necesidad de las industrias o el comercio. Los terribles hechos deslucieron el esfuerzo oficial por exhibir la nueva estabilidad y cooperacin que el Gobierno haba pregonado.

Copyright Cahners Business Information, Inc. Era un gnster, puro y duro. Sus palabras las dirigi directamente al presidente, Mariano Ospina. Eran suyas asimismo flotas de barcos, aviones, propiedades distribuidas por todo el mundo, franjas de tierra antioquea, edificios de apartamentos, urbanizaciones de chals y bancos.

Sus antecedentes policiales demuestran que Pablo ya era un ladrn de coches consumado antes de los veinte. El da despus de que la Conferencia tuviera lugar, una turba atac el automvil que transportaba a la delegacin ecuatoriana, y rumores de violencia terrorista parecieron confirmarse cuando la polica detuvo a un trabajador que intentaba colocar una bomba en la capital.